Todo paso hacia un futuro mejor necesita un vehículo fiable, más aún cuando hablamos del futuro de tantos niños, como los que asisten al centro de la Comunidad Papa Juan XXIII en la ciudad de Puerto Madryn, en la Patagonia, en el extremo sur de Argentina.
Son 43 niños que acogemos y a los que garantizamos una educación y al menos una comida al día. Estos niños proceden de familias extremadamente pobres, en las que a menudo se producen episodios violentos, y la mayoría de ellos llegan a los 12 años y son completamente analfabetos, ya que sólo consiguen asistir a la escuela dos horas a la semana debido a un sistema educativo estatal completamente ausente.
Un nuevo autobús será un aliado inestimable, sobre todo para llegar a lugares de difícil acceso, y garantizará el programa extraescolar a un número aún mayor de niños. Niños como Francisco, por ejemplo. Francisco tiene un retraso mental leve y tanto él como su madre han sufrido graves actos de violencia. Maurizio, el director del centro, lo conoció por primera vez cuando tenía 9 años: sólo sabía llorar y desesperarse, siempre estaba con la cabeza apoyada en la mesa o escondido dentro de una mochila. No interactuaba, no jugaba y ningún niño podía acercarse a él. Ahora por fin confía en Maurizio, que se ha convertido en una figura paterna para él, y confía en los operadores. El centro extraescolar se ha convertido en su familia.
Además de la falta de recursos y la precariedad de las instituciones, la situación de estos niños y sus familias también se ve agravada por las condiciones climáticas de este lugar: las estaciones invernales de la Patagonia pueden ser implacables, con un clima duro que pone a prueba sobre todo a las madres y padres de niños con discapacidad. Nuestra furgoneta se convertirá en un medio de apoyo aún más vital durante los meses más fríos, permitiéndonos distribuir alimentos, estufas, leña y bombonas de gas directamente a los hogares de las familias necesitadas, proporcionándoles ayuda práctica y apoyo emocional.
Para lograr todo esto necesitamos urgentemente tu apoyo. Apoyá las actividades del centro de Puerto Madryn con una donación y multiplicá tu ayuda activando una colecta online para compartir con tus amigos, para recaudar aún más juntos. Cada contribución representa una esperanza concreta para el futuro de todos los niños y familias a los que ayudamos cada día.