El amor de una familia para volver a tener esperanza
María Cristina y Luca son los padres de la Casa Familiar «Aquila e Priscilla» de Cinto Euganeo (PD) y forman parte de la Comunidad Papa Juan XXIII. A lo largo de los años, su hogar, nacido del deseo de abrir las puertas de su futura familia también a aquellos hijos que no habrían nacido de su amor, ha acogido a niños solos, jóvenes en dificultades, personas mayores, madres y adultos con problemas cognitivos y mentales. La historia de Maria Cristina y Luca es un maravilloso ejemplo de cómo el amor y la disposición a abrirse al prójimo pueden transformar un hogar en un auténtico faro de esperanza y acogida para quienes más lo necesitan.
Un verano tranquilo y un buen viaje
Actualmente, la familia está compuesta por la madre, Maria Cristina; el padre, Luca; sus hijos biológicos, Marta e Isaia, de 16 y 14 años, respectivamente; junto con Francesco, de 20 años; K., de 15; C., de 14, y Valentina, de 33, con su hijo E., de tan solo 6 años.
María Cristina y Luca necesitan vuestro apoyo para velar por el bienestar de su familia, sobre todo de quienes se encuentran en una situación de mayor fragilidad. El cambio climático ha hecho que los veranos sean cada vez más tórridos, convirtiendo su hogar en un lugar donde el calor agobiante es difícil de soportar. Francesco, uno de los chicos con discapacidad acogidos en la casa, el verano pasado se vio tan afectado por el calor que casi dejó de comer y de hablar. Por desgracia, en una casa como la suya, un ambiente demasiado caluroso es muy desaconsejable, sobre todo cuando uno se enferma y no encuentra alivio ni durante el día ni al descansar.
Además de esta dificultad, María Cristina y Luca también deben lidiar con la falta de un medio de transporte para poder desplazarse y acompañar a los chicos a las distintas actividades. Actualmente disponen de una Ducato, que recibieron como donación, pero que tiene más de 350 000 km y necesita un mantenimiento continuo y costoso.
Para que la casa sea habitable en la temporada de calor y poder desplazarse con seguridad, ahora necesitan comprar aparatos de aire acondicionado y una nueva furgoneta. El coste total de estas necesidades asciende a 68 000 €. Con vuestro apoyo, podemos ayudarles a alcanzar este importante objetivo y brindarles la posibilidad de disfrutar tranquilamente de los veranos y de seguir desplazándose todos juntos con seguridad, sin la preocupación de averías repentinas.