Dios pone el corazón, ¡nosotros encontramos las ruedas!
Recaudación de fondos por Viviana Chiesa
Les acompañé a sus actividades, a las visitas, a sus compromisos diarios. Compartí una rutina diaria de carreras, risas, trabajo duro y mucho amor. En esa casa, recibí mucho más de lo que di.
Si alguna vez te has preguntado qué me pasó, la respuesta es sencilla: me perdí para encontrarme. Hoy vivo, a pleno pulmón, junto a estos hermanos. Con ellos he descubierto que la alegría no consiste en tener más, sino en dar más. He aprendido que un hogar no está hecho de paredes, sino de personas que se eligen cada día.
Por eso hoy os pido ayuda. Esta familia necesita un coche para acompañar a los niños en las miles de actividades que llenan sus días y sus vidas. Para muchos, un coche es sólo un coche; para ellos significa libertad, autonomía, posibilidad.
Ayudándoles, no sólo ayudas a una familia, sino a un hogar que también se ha convertido en el mío.
GRACIAS