Poner en práctica la no violencia sobre el terreno
Recaudación de fondos por Marco Baino
En el campo, en el bosque:«mapuche»significa «pueblo de la tierra».
Aquí, en Chile, lo vivo.
Para seguir actuando como seres humanos, frente a la impotencia que la guerra quiere generar en las poblaciones.
Siempre he intentado actuar en consonancia con lo que pienso, apoyando y dando visibilidad a la fuerza y las victorias de la no violencia activa en la gestión de los conflictos.
He percibido en numerosas ocasiones el poder transformador de acciones humanamente enriquecedoras, aunque sean difíciles, inesperadas o arriesgadas.
Al actuar, también con la Flotilla Global Sumud, he experimentado la importancia del tema de los presos políticos, que aquí en Chile son una realidad con la que trabajamos.
La proliferación de las guerras internacionales me impulsa a actuar en claro contraste con la sensación de impotencia que los belicistas alimentan en beneficio de sus intereses económicos.
Veo similitudes entre las opresiones violentas que los gobiernos «democráticos» ejercen sobre sus poblaciones y veo conexiones entre las luchas del pueblo mapuche y del pueblo palestino.
De formas diferentes, pero todas marcadas por las distorsiones de la información dominante que alejan de la humanidad (y generan enemigos) y justifican la violencia.
Con Operación Colomba (Cuerpo No Violento de Paz de la Comunidad Papa Juan XXIII), aquí en Chile, puedo estar al lado de las personas que luchan y valorar los distintos roles a la hora de proteger los derechos humanos.
La presencia de testigos internacionales a menudo permite dar más fuerza a las comunidades oprimidas.
El equipo de Operación Colomba sobre el terreno no es grande, pero intenta estar lo más presente posible: visitamos comunidades que reivindican sus derechos, asistimos a los juicios contra presos políticos, participamos como observadores y observadoras internacionales en las manifestaciones y escribimos para dar a conocer lo que ocurre en el Wallmapu.
Todo esto, sin embargo, requiere recursos humanos y económicos.
Por eso os pido que apoyéis la campaña de este año, cada uno como pueda, con lo que pueda.
Chaltu may – Gracias.